sábado, 19 de junio de 2010

Giuseppe Mazzini. Entre la Masonería y Los Carbonarios

Giuseppe Mazzini habría alcanzado el grado 33° de la masonería italiana en la Universidad de Génova y, al igual que muchos illuminati franceses, promovió a los italianos para que mantuvieran una dobe militancia integrándose en la organización de "Los Carbonarios". La meta (declarada en 1818) de esta organización o sociedad era la aniquilación del catolicismo en primer lugar y, en último término, de todo el cristianismo, gozando de gran popularidad en el mundo rural, francés e italiano durante los años siguientes.
Siguiendo al autor Paul H. Koch (Illuminati. Los secretos de la secta más temida por la Iglesia Católica) el origen del Carbonarismo se encuentra en los bosques del jura. Al igual que la masonería clásica nació entre los gremios de constructores medievales, las sectas carbonarias fueron en un principio grupos de trabajadores y artesanos que se llamaban a sí mismos la Hermandad de los Buenos Primos y que se dedicaban en su mayoría a elaborar carbón vegetal a partir de la tala de árboles. Su precedente más conocido fue la Orden de los Cortadores, cuyos ritos esotéricos, practicados por los leñadores del Borbonesado, fueron trasladados a París como un exotismo rural por un caballero francés llamado Beauchaine. Durante el siglo XIX, la infiltración en los carbonarios de diversos refugiados políticos, entre ellos masones e illuminados, acabó poniendo también esta organización en la órbita de las sociedades controladas por los herederos de Adam Weishaupt.
Muchas de las ceremonias de los carbonarios, cuyas logias compuestas por diez miembros se llamaron en principio Bosques Jurásicos y posteriormente pasaron a ser Ventas, se desarrollaban en el interior de los bosques, donde los asistentes se sentaban sobre troncos, y los instrumentos del trabajo del leñador sustituían a los del constructor. En lugar de escuadra y compás, los carbonarios utilizaban el hacha y la sierra.

Fuente: Paul H. Koch. Illuminati. Los Secretos de la Secta más temida por la Iglesia Católica. Editorial Planeta. Barcelona, España. 2004.