viernes, 9 de julio de 2010

Ante la categórica refutación de Ismael Quiles al nominalismo de Hume, ya que éste último negó el principio de causalidad... El mismo Quiles hizo mención de una carta enviada por Hume en respuesta a su comentario y alude al supuesto agnosticismo respecto al principio de causalidad

Carta de Hume

"Señor: soy tan amante de la paz, que estoy resuelto a abandonar este asunto por completo, y a no introducir en el prefacio palabra alguna, que pueda tener relación con su opúsculo... Además estoy tan seguro, como puedo estarlo de alguna cosa, (y no soy tan escéptico como quizás usted se lo imagina), que el intoducir usted tan notables modificaciones en la copia impresa procedía solamente de precipitación...; no me valdría de semejante incidente para desdorar a un hombre de mérito a quien estimo, aunque tuviera razones apra quejarme de él... En argumentos filosóficos se ha de evitar toda chocarronería... No tengo dificultad en confesar mis errores...; pero permítame que le diga que nunca afirmé proposición tan absurda como que alguna cosa puede surgir sin una causa: solamente he defendido que nuestra certeza sobra la falsedad de tal proposición no procede ni de intuición, ni de demostración, sino de otrass fuentes... Cuando un hombre de juicio yerra al interpretar mis ideas, declaro sinceramente estar enfadado: pero conmigo mismo solamente, por haber expresado mi pensamiento tan mal, como para dar lugar a la equivocación. Para que vea que de ninguna manera tengo dificultad en admitir mis errores en los argumentos, reconocí (lo que es infinitamente más material (?) un gran yerro en mi conducta: el haber publicado el tratado sobre la naturaleza humana, libro que pretendía innovar, en todas sus partes, aún las mejores, la filosofía y que compuse a los 25 años de edad. Sobre todo, la actitud positivista que en él prevalece, (actitud que puede imputarse al ardor de la juventud) me desagrada tanto, que no tengo paciencia para revisarlo... Su más obediente y humilde servidor.- David Hume."

Publicada por Luis Carranza, S.J. en la Revista Ciencia y Fe, N° 5, año 1945, Buenos Aires, pág. 147 y citada por Alfredo Fragueiro en su obra "De las causas del derecho", Ensayo Metafísico, Editorial Assandri, mayo de 1949, página 25.-