domingo, 29 de agosto de 2010

Becas en EE.UU. de la Comisión Fulbright 2011

El Programa Fulbright otorgará becas a investigadores junior y senior para realizar estadías de investigación de tres meses en universidades y centros de investigación de Estados Unidos.

Las becas se otorgarán conjuntamente con CONICET y con la Fundación Bunge y Born.

Plazo para presentar solicitudes: 8 de octubre de 2010

29 de Agosto Día del Abogado

Los argentinos celebramos el Día del Abogado el 29 de agosto, por haber nacido en esta fecha, en 1810, Juan Bautista Alberdi.

Resulta curioso, sin embargo, saber que Alberdi nunca ejerció la profesión de letrado en nuestro país. Completó exitosamente sus estudios de Abogacía en la Universidad pero nunca juró, ya que en ese momento el gobierno de Juan Manuel de Rosas imponía un juramento de fidelidad al régimen federal, como requisito para la habilitación profesional.
Alberdi, que había sufrido como periodista el cierre del inofensivo periódico La Moda, no quiso aceptar otra humillación y prefirió marchar al destierro.

Vivió muchos años en Montevideo, donde trabajó en un diario y revalidó su diploma de abogado viviendo de sus honorarios.

Al producirse el sitio de Montevideo por las tropas rosistas, Juan Bautista viajó a Europa y luego se radicó en Valparaíso. Había llegado a Chile con sus últimos ahorros y ejerció el periodismo para sustentarse, pero al poco tiempo se dedicó intensamente a la abogacía.

Su talento lo hizo distinguirse en el foro y llegó a ser el profesional mejor remunerado de la ciudad. Cuando Urquiza derrotó en Caseros a Rosas, Alberdi escribió Bases y Puntos de Partida para la Reorganización Institucional; proponía – a pesar de su amor por la Abogacía- dejar a un lado la instrucción humanística, para acentuar la formación de artesanos

Sostenía fervientemente, a pesar de su inmenso amor por su profesión:

"No necesitamos abogados, sino técnicos…"

Su vida y amor por la Patria lo lleva a París, en principio como embajador y luego como exiliado político

A punto de cumplir 70 años, Alberdi regresó a su patria. Había pasado 41 años en el extranjero, aunque siempre escribiendo sobre su país. En la Facultad de Derecho de Buenos Aires pronunció una conferencia: La omnipotencia del Estado es la negación de la libertad individual.

Aunque nunca ejerció la profesión en su país, nos dejó a los abogados una gran lección: defendió la paz y el sistema republicano, aun al costo de sufrir en carne propia el destierro y las persecuciones.

Alberdi es solo un ejemplo más de abogados que defienden lo que creen justo con pasión y con amor

¡ FELIZ DÍA ABOGADOS !

Fuente: correo electrónico recibido de parte de "Grupo Professional" (http://www.grupoprofessional.com.ar/)

lunes, 23 de agosto de 2010

¿Qué relación hay entre la Moral y el Derecho?

Apreciamos que se produce una subordinación del orden jurídico al orden moral. Esta dependencia proviene precisamente de que las causas del derecho son como principios inferidos de las causas de la moral.

El hombre participa del orden universal al conocer su forma intrínseca de participación, luego el acto humano debe estar dirigido por dicha forma a fin de participar en acto lo que sólo es por el conocimiento de sí mismo una participación en potencia.

La moral, es la conducta dirigida al bien en sí, bien por el cual se justifican los actos y por cuya justificación la persona adquiere verdadera y auténtica personalidad. No hay acto humano, para que sea conforme a la naturaleza del hombre o a su unidad sustancial, que no esté debidamente dirigido a ese bien último.
Teorías:

a) Teoría de la Identidad: El derecho y la moral son dos círculos superpuestos con el mismo centro y el mismo radio cuyas áreas se confunden. Esta opinión prevaleció en los pueblos antiguos que englobaban en un conjunto al derecho, la moral y la religión.

b) Teoría de la dependencia total: La moral se extiende a todos los actos de la vida del hombre, mientras que el derecho abarca solamente aquella que se da en una relación de alteridad. Todo el derecho está dentro de la moral. Esta es la propuesta de Santo Tomás de Aquino en la cual la moral tiene por objeto todas las virtudes y el derecho sólo la justicia. El derecho es la especie dentro del género moral.

c) Teoría de la Independencia: Derecho y moral son dos líneas paralelas que nunca se unen. Se fundamenta principalmente en que el derecho está dotado de coerción y actúa en el foro externo de la persona humana, la moral, por el contrario, actúa en el foro interno y no está dotada de coactividad. Postura de Kant.

d) Teoría de la dependencia parcial: Se establece que hay una zona en que la moral y el derecho se confunden, pero hay vastos sectores en que ambas disciplinas se separan. El derecho depende de la moral en sus materias básicas, en sus principios fundamentales. Si en el orden jurídico se permitiese robar o matar sin que concurriesen las causales de justificación, será evidente que tal norma repugna a la moral y que tales conductas no pueden ser consideradas como jurídicas, no responden de ninguna manera a las exigencias del derecho ni de la justicia. En el orden moral no se da una coactividad y coercibilidad externa como en el derecho, sino que existe la conciencia moral que no solo testifica sino que obliga y juzga.
Continuando con este marco de diferencias y posibles similitudes en el actuar del derecho y la moral debemos destacar otras notas como las siguientes:
a) Politicidad y no Politicidad: En el caso del derecho, éste se ordena al bien común de la sociedad política, bien en general. La moral tiene por finalidad propia el bien perfectivo e integral de cada hombre, por cierto le interesa el bien de la sociedad política en la medida que perfecciona a cada hombre.

b) Objetividad y Subjetividad: Lo que interesa al derecho es que el otro tenga efectivamente lo suyo, que la conducta jurídicamente debida se cumpla, independientemente de la intención de la persona que obra. A la moral le interesa no sólo que la conducta buena se cumpla sino que además, quien la realiza esté animado por la intención virtuosa, de lo contrario dicha obra no perfecciona a quien la practica.

c) Coactividad e Incoactividad: Toda norma legal debe tener un fundamento en la ley moral, no hay una norma moral que diga que tres testigos son suficientes para probar tal o cual cuestión pero si hay normas morales que condenan exigencias desequilibradas y arbitrarias, con lo cual sea ley sustantiva o adjetiva hay dependencia de estas con la ley moral.
Conclusiones
Impulsar al hombre a la acción u obstruirle la vía y desentenderse de las normas morales a las que está esencialmente sometida su actividad, equivaldría a querer manejar un instrumento sin considerar su estructura.

Uno de los atributos trascendentales del ser es la unidad. El ser es uno, donde se sigue que en lo uno se da lo diverso, lo cual no se explica sin la idea de lo uno.

En el hombre esa unidad está dada por la diversidad de cuerpo, materia y espíritu; cuantitativa y divisible es la materia a la vez que inmaterial e indivisible es el alma, generada la primera en cuanto al cuerpo y creada en cuanto al alma. Por razón del alma que es subsistente el individuo es persona. El alma se presenta como forma, lo cual le da la característica de poder ser “humano”, además de la capacidad que tiene este ser humano de conocerse así mismo que no será otro conocimiento que el de su propia forma. El hombre participa del orden universal al conocer su forma intrínseca de participación, luego el acto humano debe ser dirigido por dicha forma a fin de participar en acto lo que en el conocimiento participa en potencia. La moral es una conducta dirigida al bien en sí, bien que justifica el acto. Este es un bien único y último. Todos los actos humanos se dirigen hacia este bien último siempre y cuando sean actos que se condigan con la naturaleza del hombre.
En cuanto al orden moral, este regula la voluntad individual con relación a su último fin, vale decir al Bien Supremo o Bien en sí. Este orden se constituye por cuatro causas metafísicas. El orden moral es la causa ejemplar del derecho por la íntima conexión de cada una de las causas de la moral con las del derecho, demostrándose así por estas conexiones que el derecho es un orden ético referido a la conducta social.

Las causas del derecho coinciden con las de la Moral a excepción de la causa formal. Respecto a esta última puede decirse que más bien una es inferida o consecuencia de la otra; la eficiencia de una voluntad justa en el orden moral es de este modo la forma constitutiva de la relación jurídica.

En efecto, si las causas del derecho proceden por inferencia de las de la Moral, el modelo o ejemplar que ha de guiarnos en la estructuración del orden jurídico, es y debe ser este otro orden de cuyas causas metafísicas depende.

La historia y la experiencia demuestran con evidencia que las normas jurídicas (causa eficiente del derecho) si no están fundadas en la moral, el caos (anarquía o despotismo) sustituye al orden jurídico. Cuando decimos que no están fundadas, marcamos precisamente, que el orden jurídico no está inspirado en su modelo específico, en su arquetipo correspondiente.

El Reino de los Fines de Kant

Kant (“Crítica a la razón práctica” – 1790) responde a la teoría de que la corrección moral de un acto no está dada por el hecho de que sus consecuencias maximicen cierto bien intrínseco, sino que depende de que, por su naturaleza inherente, constituya el cumplimiento de un deber. El concepto de deber es prioritario sobre el concepto de bondad.

Divide todo el conocimiento en lógica, física y ética. Las verdades de la lógica adquieren validez universal. Las verdades de la física son substantivas y no puramente formales, pero su campo de aplicación está limitado al ámbito de la posibilidad de experiencia sensorial. La ética combinando las dos anteriores tiene la universalidad de la lógica y posee verdades substantivas como la física.

Kant presenta los principios morales como universalmente válidos para todos los seres racionales, independientemente de sus apetitos, deseos e inclinaciones contingentes.

Se abstrae de lo fenoménico de cada individuo en sus circunstancias concretas, creencias particulares, inclinaciones, etc., y toma aquello en que todos son iguales, es decir, su entidad racional.

Distinción de Kant:
a) Fenoménico: como seres fenoménicos nosotros estamos sujetos a leyes empíricas de la naturaleza y estamos bajo el influjo de deseos que obedecen a ciertas causas.

b) Nouménico: como seres puramente racionales somos libres y capaces de guiarnos por las leyes universales de la razón práctica.
Toma lo nouménico y deja de lado lo fenoménico. Construimos el conocimiento en base a las categorías, teniendo los principios morales las siguientes características:

a) Autónomos: Son autónomos al hombre como ente racional, se lo impone a sí mismo. Leyes que uno se da a sí mismo con abstracción de los dictados de cierta autoridad humana o divina o de los de nuestros propios deseos o impulsos.

b) Categóricos: Por oposición a hipotético. Siempre son obligatorios. No están condicionados a que tengamos ciertos fines o deseos.

c) Universales: Cada ser racional querrá la misma ley que querría cualquier otro ser racional, y, por lo tanto, esa ley moral obliga a todos los seres racionales por igual.
La característica de universalidad es capital en la filosofía moral de Kant.

Partiendo de tal universalidad entendemos su famoso imperativo categórico: “obra sólo según una máxima universal tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal”.

Ejemplificando la máxima antes citada veamos el siguiente ejemplo:

Si mi máxima es la siguiente: “cuando me convenga, prometeré algo y no cumpliré con lo prometido”... ¿Puedo yo querer consistentemente que esa máxima se convierta en ley universal? Evidentemente que no. Puesto que si todo el mundo actuara según esa máxima la institución de la promesa desaparecería, y, en consecuencia, yo no podría prometer; por lo que querer que esa máxima sea universalizada es contradictorio: implica querer al mismo tiempo que la práctica de prometer subsista y no subsista. Por lo tanto esa máxima no puede ser un verdadero principio moral, y la conducta que se conforma a ella es moralmente incorrecta.

El fundamento del imperativo categórico radica en algún fin absoluto de todos los seres humanos. Y ese fin absoluto es que todo ser humano existe como fin en sí mismo y no solamente como medio.

Siendo la humanidad un fin en sí misma ella es un fin para todos y en consecuencia puede servir de fundamento de una práctica universal.

Esto permite a Kant fundar el siguiente principio: “Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu propia persona como en los demás, siempre como fin en sí mismo y nunca solamente como un medio”, retomando el ejemplo anterior es obvio que estaríamos usando a la persona como medio y no como fin.

El reconocimiento de este principio entre los hombres da lugar a la existencia entre ellos de un “Reino de los Fines”, en que los hombres están enlazados mutuamente, según ciertas leyes morales comunes, como fines y medios: o sea que en ese reino nadie es medio para otro sin ser considerado, al mismo tiempo, por ese otro como un fin en sí mismo.

Los fines subjetivos de seres que son fines en sí mismos deben ser también mis fines.

El concepto de bondad moral está subordinado al de “deber moral”. Un hombre puede merecer la felicidad y no lograrla y, a la inversa, no merecerla y obtenerla. La única felicidad que es buena es la felicidad merecida, la que premia la virtud, pero esto quiere decir que la felicidad a secas no es buena sin calificaciones.

Hay que obrar en aras del cumplimiento del deber. El valor del carácter moral de alguien estriba en hacer el bien no por inclinación sino por deber.

El hombre descubre su libertad en la conciencia de que debe hacer ciertas cosas porque son debidas y no porque las desea.

Kant se sumó a la tradición contractualista de Hobbes, Locke y Rousseau.

Según Kant el derecho a diferencia de la moral, regula solamente acciones exteriores, y el principio universal del derecho es que es justa toda acción que no interfiera con la libertad de los demás según leyes universales.

La filosofía moral nunca más fue la misma después de Kant, pero las debilidades de la filosofía moral kantiana son también evidentes:

a) Si bien el requisito de la universalidad pone alguna restricción a los juicios que son admisibles como juicios morales, esa restricción es demasiada blanda, ya que no excluye la posibilidad de que distintas personas formulen juicios morales opuestos y en algunos casos deleznables.

b) No ofrece una fundamentación clara del principio de que la humanidad debe considerarse un fin en sí misma.

c) Se ha cuestionado la idea kantiana de que un acto sólo es bueno si se realiza únicamente por conciencia del deber.

d) Muchos cuestionan que es un sistema abstraído de las inclinaciones y deseos de los hombres.

e) Se ha objetado por último que sostener que el deber impuesto por ciertos principios morales deben cumplirse, cualesquiera que sean las consecuencias, constituye una actitud formalista y fetichista frente a las reglas, que carece de justificativo racional.


Acorde a los tiempos que corren y la necesidad de una explicación o fundamentación al por qué? de las cosas, o mejor dicho al por que? se deben hacer las cosas, la fundamentación con base al actuar por el deber mismo arroja una luz a la búsqueda existencial.
En una sociedad donde se ha puesto de moda caer en el constante cuestionamiento de porque se deben hacer ciertas cosas, tales como estudiar, trabajar, levantarse todos los días, o cualquier otra acción singular y concreta que se nos ocurra; podríamos desde el pensamiento de Kant responder que hay que actuar por el deber mismo. Y solo de esta forma, el deber cumplido nos hará mas libres (refiriéndose Kant a la libertad de conciencia).
De alguna manera el deber está para nuestro autor por encima del placer o deseo de la acción, pero de alguna manera la inclinación a la acción debida y su práctica constante se convertirá en máxima de inclinación a la acción debida porque la misma será deseada y de esa forma la ética de la obligación se convertirá tácitamente en una ética de la felicidad... felicidad ante el deber cumplido y la regocijante potencialización de la libertad de conciencia.
Nos queda una mención al Reino de los Fines...
Parecería que Kant imaginaba a las personas entrelazadas por los fines y medios al igual que la ilustración que nos hace el film "cadena de favores". Pero ahora bien, no queda otra solución ante una máxima universal que la consideración del ser humano como fin, ya que si no fuera máxima universal esta premisa, nos quedaría la utilización como medio, lo que eliminaría al igual que el ejemplo dado de la promesa, la categoría de humanidad como fin en sí misma.

sábado, 21 de agosto de 2010

CORSO DI ALTA FORMAZIONE IN DIRITTO ROMANO

FACOLTÀ DI GIURISPRUDENZA


SEZIONE “ISTITUTO DI DIRITTO ROMANO E DEI DIRITTI DELL’ORIENTE MEDITERRANEO”

DEL DIPARTIMENTO DI SCIENZE GIURIDICHE

CORSO DI ALTA FORMAZIONE IN DIRITTO ROMANO

ANNO ACCADEMICO 2010-2011

Il Corso avrà inizio il 17 gennaio 2011 e terminerà l’8 giugno 2011.
Insegnamenti

1. Diritto pubblico; 2. Persone; 3. Successioni; 4. Proprietà e diritti reali; 5.Obbligazioni I; 6. Obbligazioni II; 7. Diritto commerciale; 8. Diritto processuale privato; 9. Diritto penale; 10. Diritto bizantino; 11. Diritto comune; 12. Storia delle fonti.
Attestato di frequenza

Agli iscritti al Corso che avranno regolarmente frequentato sarà rilasciato un “attestato di frequenza”.
* * *
MODALITÀ DI ISCRIZIONE
Al Corso possono iscriversi i laureati in Giurisprudenza o in Lettere classiche in un’Università italiana e coloro che hanno conseguito un titolo equivalente a queste lauree in un’Università straniera.
L’iscrizione avviene mediante:
1) domanda di iscrizione al Corso, da far pervenire alla Segreteria della Sezione “Istituto di Diritto romano e dei diritti dell’Oriente mediterraneo” del Dipartimento di Scienze giuridiche, Università di Roma “La Sapienza”, entro il 9 dicembre 2010, con una delle seguenti modalità:

a. consegnandola di persona, nell’orario di apertura della Segreteria della Sezione;

b. inviandola per posta al seguente indirizzo: Università di Roma “La Sapienza”, Corso di Alta formazione in Diritto romano, c/o Poste Italiane – Agenzia 62 – Box 90 - 00185 Roma;

c. inviandola per fax: (0039) 06-49910070.

Tale domanda dovrà essere accompagnata da copia autentica del certificato di laurea (con esami) in Giurisprudenza o in Lettere classiche conseguito in un’Università italiana o in un’Università straniera.
2) registrazione, solo dopo l’accettazione della domanda (accettazione che verrà comunicata), nel sistema informativo dell’Università degli Studi di Roma “La Sapienza”, da effettuarsi non oltre il 16 maggio 2011, seguendo le istruzioni indicate sul sito www.uniroma1.it.

Al termine della registrazione il sistema rilascerà un numero di matricola che dovrà essere inserito nella domanda di ammissione al CAF (Centro Assistenza Fiscale).

Qualora il candidato fosse stato già iscritto ad un corso di laurea della Sapienza non dovrà procedere alla registrazione: in tal caso sarà sufficiente riportare il numero di matricola nella dichiarazione (n. 1).

Per eventuali informazioni sulle modalità di registrazione è possibile contattare il CIAO (Centro informazioni accoglienza e orientamento):

Sede P.le Aldo Moro, 5 - Palazzo del Rettorato

Apertura dal lunedì al venerdì dalle 9.30 alle 17.00

Tel. (+39) 0649910200/0289; fax (+39) 0649910032

3) pagamento della tassa di iscrizione

Il pagamento deve essere effettuato, non oltre il 16 maggio 2011, utilizzando esclusivamente il modulo scaricabile dal sito http://www.infostud.uniroma1.it/ , inserendo il proprio numero di matricola e la password personale.

Nell’ordine si dovrà selezionare:

"Tasse > Immatricolazione Corsi alta formazione - inserire il codice del corso (14964) > Avanti – Stampa”.

Il pagamento, di importo pari a 750.00 Euro, dovrà essere effettuato esclusivamente presso una qualunque filiale del Gruppo UniCredit - Banca ubicata sul territorio nazionale e potrà essere effettuato:

- in contanti;

- on line, mediante carta di credito, sul sito www.uniroma1.it/studenti/tasse/pagamenti.php;

- con assegno di conto corrente bancario emesso dal candidato intestato a Gruppo UniCredit - Banca;

- con assegno di conto corrente bancario emesso da una terza persona in favore del candidato tratto da qualsiasi banca (l’assegno, al fine di effettuare il pagamento, dovrà comunque essere depositato presso una qualunque filiale del Gruppo UniCredit – Banca).
La tassa di iscrizione non può essere rimborsata salvo nel caso in cui il corso non venga attivato.
* * *
Si fa presente che né la Direzione del Corso né l’Università di Roma “La Sapienza” possono occuparsi dell’alloggio degli iscritti al Corso, né possono prevedere finanziamenti ad hoc. L’accesso ai servizi dell’Università (quali la mensa) è subordinato alla formale iscrizione al Corso (compreso il versamento della tassa di iscrizione).
BORSE DI STUDIO DEL COMUNE DI ROMA

E DI ALTRE ISTITUZIONI
Il Comune di Roma offre tradizionalmente tre borse di studio per cittadini stranieri formalmente iscritti e frequentanti, dell’importo di 4.000 euro ciascuna. La domanda, che dovrà fare riferimento al Corso di Alta formazione in Diritto romano, dovrà essere spedita al Comune di Roma (l’indirizzo è specificato nel bando), tramite raccomandata postale con avviso di ricevimento. Termine per la presentazione della domanda sarà il 30 marzo 2011 (farà fede il timbro a data dell’ufficio postale accettante).

Il Consorzio Interuniversitario Gérard Boulvert, in collaborazione con il Gruppo di ricerca sulla diffusione del Diritto romano, offrirà una borsa di studio per cittadini stranieri formalmente iscritti e frequentanti, dell’importo di 4.000 euro.

La eventuale offerta di borse di studio da parte di altre Istituzioni sarà resa nota nel sito della Facoltà di Giurisprudenza.
I bandi di concorso, quando emanati, saranno accessibili dal sito della Facoltà di Giurisprudenza; per l’accesso immediato al sito, digitare http://w3.uniroma1.it/ius/index.htm.
Per la presentazione delle domande di borsa di studio sarà sufficiente aver già presentato domanda di iscrizione ed effettuato la registrazione al Corso di Alta formazione.
* * *
Si rivolge una particolare preghiera ai Colleghi di voler dare comunicazione del presente avviso ai propri allievi.
Roma, 10 agosto 2010

Il Direttore del Corso

prof. Pierangelo Catalano

CORSO DI ALTA FORMAZIONE IN DIRITTO ROMANO

Facoltà di Giurisprudenza dell’Università di Roma “La Sapienza”

00185 Roma – Poste Italiane - Agenzia 62 - Box 90

tel.: (0039) 06 49910685 ovvero 49910379; fax: (0039) 06 49910070 ovvero 49910241


domingo, 15 de agosto de 2010

Próximas actividades del Instituto de Derecho Romano del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal


CONFERENCIAS:

"Expresiones y adagios latinos de uso frecuente en el lenguaje jurídico", por el Dr. Alfredo Di Pietro (h), el miércoles 13 de octubre de 2010, a las 19 horas, en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (Av. Corrientes 1455, C.A.B.A.). Moderador: Dr. Bernardo Nespral.

"Los alimentos a la luz de la reforma al Código Civil en materia de mayoría de edad" y "La preocupación en Roma y su proyección actual", por la Dra. Silvia V. Guahnon y el Dr. José C. Costa, el miércoles 3 de noviembre, a las 19 hs., en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (Av. Corrientes 1455, C.A.B.A.). Moderador: Dr. Bernardo Nespral.

Atte.
Bernardo Nespral
Director del Instituto de Derecho Romano
Miembro del Comité Académico de la
Escuela de Posgrado del Colegio Público de Abogados

Revista Digital de Masonería - NOTIZIARIO MASSONICO ITALIANO


CONFEDERACIÓN INTERAMERICANA DE MASONERÍA SIMBÓLICA C.:I.:MA.:S.:


Revista Digital de Masonería - FENIX


Revista Digital de Masonería - AGENCIA DE PRENSA MASÓNICA DE RUMANIA


Revista Digital de Masonería - MASONES DE LA LENGUA ESPAÑOLA NEW YORK


Revista Digital de Masonería - EL CINCEL


Revista Digital de Masonería - ÁNFORA



viernes, 6 de agosto de 2010

La Felicidad general desde la óptica de la corriente Utilitarista


El Utilitarismo surge a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Ha influido de innumerables maneras en el derecho; una de ellas es, a través de los enfoques económicos dando lugar a lo que se ha dado en llamar en los últimos años “el análisis económico del derecho”.

Representantes destacados son Jeremy Bentham y John Stuart Mill.

Es una doctrina consecuencialista, las acciones no tienen valor moral en sí mismas sino en relación a la bondad o maldad de sus consecuencias.

Ventajas:
a) Es cierto que no es lo mismo que cada hombre busque su propia felicidad o que todos los hombres busquen la felicidad de todos, pero tal vez en la práctica no haya tantas diferencias una vez que uno confía en que si uno contribuye a la felicidad de los demás, los demás contribuirán a la felicidad de uno.

b) Parece reflejar a la perfección lo que suele considerarse como el punto de vista moral.

c) Resulta atractivo por su aspecto igualitarista.

d) Parece la doctrina moral más adecuada para evaluar instituciones, medidas y cursos de acción en una sociedad pluralista, puesto que no parte de fines postulados como válidos independientemente del reconocimiento de la gente, sino de los sentimientos o intereses reales de cada individuo, cualesquiera que sean esos sentimientos o intereses.

e) Parece combinar un mínimo de postulaciones científicamente indemostrables con un máximo de aprovechamiento de los recursos que ofrecen la ciencia y la tecnología.
Críticas:
a) Si la corrección o incorrección moral de un acto depende de si el conjunto de todas sus consecuencias favorecen o perjudican la felicidad general, parece que nunca podremos saber si un acto es moralmente correcto o incorrecto, puesto que las consecuencias de un acto se extienden al infinito en ramificaciones múltiples.

b) El utilitarismo en acto sería autofrustrante en una sociedad en que todos fueran utilitaristas.

c) El utilitarismo debe enfrentarse con la dificultad insuperable de comparar intereses y deseos de distinta gente y de distinta índole para poder hacer el cálculo que permite evaluar las consecuencias de las acciones.

d) Otros critican que el utilitarismo deja de lado toda una serie de consideraciones morales que tienen que ver con la justicia, con la integridad, etc.

e) Según John Rawls, para el utilitarismo no importa, sino indirectamente, como se distribuyen las satisfacciones con tal de que se maximice la suma total de satisfacciones.

La Posición Originaria de Rawls


La obra de Rawls (A Theory of Justice) aparecida en 1971 despertó verdadero interés. Este autor comienza rechazando el tipo de soluciones a las que arriba el utilitarismo, y también enfoca su crítica al intuicionismo a quien le atribuye la ausencia de un método constructivo ya que recurren a la intuición, lo que es el resultado de la falta de reglas para jerarquizar los distintos principios morales. Es así que para superar estos defectos va a recurrir a la teoría contractualista de Rousseau y Kant. En el caso de Rawls, el objeto del contrato no es, como lo era en Rousseau y Kant, el establecimiento del Estado, sino la estipulación de ciertos principios de justicia que van a servir para evaluar las instituciones fundamentales, o la “estructura básica”, de una sociedad. Sólo se va a ocupar de los principios de justicia que deben regir en una sociedad “bien ordenada”, o sea una sociedad destinada a avanzar el bien de sus miembros, y donde todos aceptan, y saben que los demás aceptan, los mismos principios de justicia, y sus instituciones básicas se ajustan a tales principios.

Denomina a la justicia como “justicia de equidad (justice as fairness)”; los principios de justicia son los principios que elegirían personas libres y puramente racionales, que sólo se preocuparan por su propio interés, si estuvieran en una posición de igualdad.

Rawls imagina una situación ficticia a la que llama “posición originaria”. Esta consiste en una reunión imaginaria de seres puramente racionales y auto interesados, que sean libres para decidir e iguales, que se encuentres tras un velo de ignorancia que les impida conocer los hechos particulares respecto de sí mismos (talentos, raza, posición social, etc.) pero no acerca de las leyes generales de índole social, ya que deben deliberar y decidir por unanimidad cuales son los principios que van a regir para juzgar las instituciones básicas de su sociedad. Ante lo dicho vemos la neta influencia kantiana, sobre todo al hablar del “velo de ignorancia”, o sea, que la elección de los principios morales no debe estar supeditada a nuestros deseos e inclinaciones contingentes, asegurando también la imparcialidad que es propia del punto de vista moral. Para Rawls la elección de sus principios de justicia puede demostrarse como la conclusión de un teorema.

Otro rasgos definen la posición originaria; en ella los participantes deben encontrarse en la llamada “circunstancias de justicia”, no debe haber ni extrema escasez de bienes ni una gran abundancia sino escasez moderada; los hombres deben ser aproximadamente iguales en poderes físicos y mentales y vulnerables a agresiones de otros, etc.

La siguiente postulación es que los participantes no sean puramente envidiosos sino sólo auto-interesados (o sea, que no les importe si a los demás les va bien o mal).

También, con el fin de asegurar la imparcialidad, Rawls dice que estos individuos imaginarios tampoco saben a que generación pertenecen y que deciden no sólo por sí sino por “líneas generacionales” (al menos por tres generaciones)-.

Los participantes desconocen que es lo bueno, pero saben que hay ciertos bienes primarios:
a) Derechos y Libertades,
b) Oportunidades y Poderes,

c) Ingreso y Riqueza.
Los participantes en la posición originaria se comprometen a atenerse a los principios que allí elijan, una vez vueltos a la vida cotidiana y levantado el velo de ignorancia, principios que deben reunir las siguientes condiciones formales:
a) Generales: No usar nombres propios.

b) Universales: Aplicables a todas las personas morales.

c) Públicos: Conocidos por todos.

d) Completos: Capaces de establecer un orden entre cualquier par de pretensiones.

e) Finales: Los principios elegidos son el último tribunal de apelación en cualquier controversia.
Determinadas las condiciones de la posición originaria, Ralws las pone en movimiento como si se tratara de un “juego de transacciones” donde cada uno de los participantes va proponiendo por turno, un cierto principio para ser sometido al voto de los demás. Pero los participantes terminarán eligiendo los siguientes dos principios (ya que por aplicación del principio “maximun minimorum” los participantes en su velo de ignorancia, racionalmente tenderán a elegir aquel curso de acción cuya alternativa peor sea la menos mala comparada con las alternativas peores de los otros cursos de acción):
a) “Cada persona debe tener un derecho igual al sistema total más extenso de libertades básicas que sea compatible con un sistema similar de libertades para todos”.

b) “Las desigualdades sociales y económicas deben ser dispuestas de modo tal que ellas satisfagan estas dos condiciones: 1) ellas deben ser para el mayor beneficio de los que se encuentran en la posición social menos aventajada -principio de diferencia-; 2) ellas deben adjudicarse a funciones y posiciones abiertas a todos bajo condiciones de una equitativa igualdad de oportunidades.
Rawls va a definir una regla de prioridad: Cuando se traspasa cierto nivel mínimo de desarrollo económico, el primer principio tiene absoluta prioridad sobre el segundo.

Es de destacar también, que Rawls imagina una secuencia de cuatro etapas en la decisión de cuestiones de justicia por parte de seres racionales.
1) Elección de principios de Justicia bajo un velo de ignorancia.

2) Estipulación de normas constitucionales para hacer valer el principio de igual libertad.

3) Establecer reglas legislativas para hacer efectivo el segundo principio.

4) Aplicación de las reglas a casos particulares por parte de jueces y administradores.
Como vemos, cada etapa supone un gradual levantamiento del “velo de ignorancia”.

Lo “correcto” tiene absoluta prioridad sobre “lo bueno”.

Aplicando lo dicho por Rawls, no debería importar cual curso de acción tiene el punto máximo sino cual tiene el mejor punto mínimo. Pero en una sociedad las personas suelen buscar siempre el pico máximo de bienestar a costa de las consecuencias malas, aplicando una neta economía de riesgo en miras de lograr el máximo beneficio posible.
Críticas
a) Se ha sugerido que los principios que pueden surgir de una situación como la posición originaria no son principios de justicia sino de prudencia racional.

b) El diseño de la posición originaria no es moralmente neutro ya que está determinado por una serie de prejuicios de diferente índole según Dworkin.

c) Hart cuestionó la posibilidad de comparar libertades entre sí.

d) Es dudoso que el maximun minimorum conduzca a los dos principios de Rawls y no a otros.