domingo, 1 de enero de 2012

Cuestiones Notariales: Renuncia de la Herencia. Diferencia con el Derecho Romano. ¿Debe ser siempre por escritura pública?

A diferencia de lo que acontecía en el Derecho Romano, las leyes modernas no reconocen la institución del "heredero necesario". Es decir, que el heredero para el codificador tiene siempre el derecho de repudiar la herencia.

¿Que es la renuncia?

Es un acto jurídico "unilateral" por el que la persona llamada a la herencia declara su voluntad de repudiarla.

Deben coexistir en forma necesaria los siguientes caracteres:

* Unilateral: Sólo depende de la voluntad del renunciante.

* Gratuita: Si se tratara de una renuncia onerosa habría en sustancia una venta y el heredero se considera aceptante. Por lo tanto al llevarse a cabo el acto jurídico oneroso mediante una cesión por ejemplo, hablamos estrictamente de una aceptación y no de un repudio.

* Indivisible: Una herencia no puede aceptarse o repudiarse en parte.

* Lisa y llana: No puede hacerse en término o bajo condición.

* Efecto retroactivo: Se juzga al renunciante como si nunca hubiera sido heredero y la sucesión se defiere como si él nunca hubiese existido.

* Expresa y formal. Es en este punto donde nos detendremos a los fines de aclarar alguna terminología carente de precisión del codificador como así también la existencia de artículos contradictorios.

El artículo 3345 del Código Civil Argentino (en adelante CC) dispone que la renuncia no se presume, que debe ser expresa. Ya podemos observar una diferencia en cuanto a la aceptación, la cual puede ser además de expresa, tácita. La razón es sencilla, mientras la aceptación no modifica estatus del heredero, la renuncia produce una alteración sustancial haciendo perder los derechos a la herencia motivo por el cual las exigencias deben ser distintas.

El problema empieza al hacer conjugar los artículos 3345 y 3346 del CC. El primero de ellos establece para que la renuncia sea eficaz respecto a los acreedores y legatarios, que sea expresa y hecha en escritura pública en el domicilio del renunciante o del difunto, cuando la renuncia importa $1000.- La segunda norma citada establece que la renuncia hecha en instrumento privado es eficaz y tiene efecto entre los coherederos. 

Más confusiones encontramos si consideramos también la nota al artículo 3345 donde se dice que entre los coherederos la renuncia puede ser tácita. Lógicamente omitimos su consideración, no sólo por el contenido sino por no ser ley vigente.

Continuando con el análisis y si tomáramos lo dicho anteriormente tendríamos que una renuncia hecha por instrumento  privado sería válida con relación a los coherederos, pero no a los terceros, lo que significa que el renunciante es heredero respecto de éstos, pero no de aquellos, violando lo dicho que la condición de heredero es indivisible, se es o no se es heredero.

¿Cuál es la solución entonces?

a) Si el valor de la renuncia no excediera de 1000 pesos, no habría ninguna exigencia formal; incluso puede hacerse verbalmente, pero siempre debe ser expresa (art. 3345).-

b) Si excede de ese límite mínimo (límite que hoy es irrisorio por la pérdida de poder adquisitivo de nuestra moneda y por la sobre valuación del valor de las cosas) DEBE HACERSE POR ESCRITURA PÚBLICA en el domicilio del renunciante o del difunto (art. 3345). 

Otra normativa en cuestión, la del art. 3347 que en lugar de hablar de escritura pública habla de "instrumento público" ha juzgado válido y con razón que es válida también la renuncia hecha en el juicio sucesorio, ya que no solamente tendría una autenticidad similar sino que además posee la ventaja sobre la escritura pública de la publicidad, ya que asegura su conocimiento por todos los interesados.

Otro caso de interés notarial es el caso de la renuncia por apoderado, donde de más está decir que el mandato debe ser hecho POR ESCRITURA PÚBLICA puesto que ésta es la forma exigida (art. 1184, inciso 6°).- Por lo tanto es lógico aclarar que el mandato verbal que el art. 3330 del CC dispone para la aceptación de la herencia es inadmisible en este caso.